La letal improvisación

(Expansión) – Hace unos días se reportó la detención del General Salvador Cienfuegos Zepeda, quien fungió como secretario de la Defensa Nacional en el sexenio de Enrique Peña Nieto. En diciembre de 2019 ocurrió la detención de Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón. Ambos funcionarios fueron detenidos en Estados Unidos a petición de la Agencia Antidrogas estadounidense (DEA, por sus siglas en inglés) y enfrentarán un proceso judicial por recibir sobornos del crimen organizado.

La violencia generada por la lucha contra el narcotráfico ha dejado un gran número de muertos y desaparecidos, familias fragmentadas, pueblos fantasmas, instituciones vulnerables y sin duda una sociedad sumamente dolida. Por más de una década, lo que conocíamos como la “lucha” del gobierno contra el narcotráfico fue presidida por la Secretaría de la Seguridad Pública y las Fuerzas Armadas. Al observar lo que está ocurriendo en Estados Unidos existe evidencia de que los sexenios de Calderón y Peña Nieto fueron una simple improvisación en el combate al narcotráfico. Esta “lucha” fue una complicidad rampante de las altas esferas de gobierno con grupos delictivos. Lo más triste es que en ambos sexenios muchas voces se manifestaron en contra de militarización del país y hoy la detención del General Cienfuegos Zepeda es la prueba del por qué no se debía adoptar este paradigma de seguridad. Este suceso pone fin al mito de que los militares son incorruptibles. Tal parece que Estados Unidos está más interesado en investigar y quebrantar a los cárteles mexicanos que el propio México. En el caso de Joaquín Guzmán Loera existió la petición de extradición y actualmente se encuentra preso en aquel país. Lee: López Obrador pide no culpar a todo el Ejército por caso Cienfuegos García Luna y Cienfuegos Zepeda cometieron actos ilícitos en México, sin embargo serán condenados en una corte de Nueva York. Ciertamente esto es sumamente frustrante, ¿por qué la DEA sí tiene una investigación y en México no hay carpetas de investigación? ¿Dónde está la Fiscalía General de la República? La DEA ha sido un factor determinante en cómo México enfrenta a la delincuencia organizada y al lavado de dinero. Esta agencia ha sido responsable de proveer inteligencia para la captura de capos de la droga o bien quebrantar operaciones delictivas. Lee: Salvador Cienfuegos seguirá detenido en EU, pero buscará libertad bajo fianza Esta agencia es la que sigue dolida por el asesinato del agente Enrique Kiki Camarena en 1985 por órdenes del Cártel de Guadalajara, y se dice que el entonces secretario de la Defensa Nacional Juan Arévalo Gardoqui estaba presuntamente involucrado en el homicidio.

Actualmente, la DEA comparte inteligencia con la actual administración, en particular con la Unidad de Inteligencia Financiera. Por ejemplo, dio visto bueno al congelamiento de cuentas de Billy Álvarez, presidente de la Cooperativa Cruz Azul y colaboró conjuntamente en la operación Agave Azul en la cual se bloquearon 1,939 cuentas de empresas y fideicomisos relacionados al Cártel Jalisco Nueva Generación. Sin embargo, la pregunta es ¿cuándo será el momento en que México genere su propia inteligencia y no tenga que depender de la DEA? La detención de García Luna y Cienfuegos Zepeda brinda varias lecciones a la administración del presidente López Obrador. Por un lado, refleja que ambos funcionarios de alto nivel estaban involucrados en conspiraciones internacionales para el trasiego de drogas, dejando ver que la delincuencia organizada es un fenómeno cada vez más complejo con un componente transnacional. La segunda lección es que la militarización del país no es el camino correcto para que México pueda alcanzar la paz. Aún estamos a tiempo de abandonar este enfoque y apostarle a crear una policía de investigación e invertir en esfuerzos de prevención de la violencia, así como en el uso de tecnología para tener un mejor entendimiento a nivel local del comportamiento delictivo. Lee: EU acusa a Cienfuegos de proteger al cártel de Juan Francisco Patrón, ‘H-2’ Por último, es urgente que las instituciones mexicanas de procuración de justicia se fortalezcan y generen su propia inteligencia para hacer un combate honesto a la delincuencia organizada y no la letal improvisación que vivimos durante los últimos dos sexenios. Nota del editor: Helden De Paz Mancera es consultora en temas de seguridad. Cuenta con una Maestría en Combate a la Delincuencia Organizada y Terrorismo por la University College London. También es Licenciada en Relaciones Internacionales por el Tecnológico de Monterrey. Síguela en Twitter como @hldpm. Las opiniones expresadas en esta columna pertenecen exclusivamente a la autora. Consulta más información sobre este y otros temas en el canal Opinión

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