Tras condecorarlo, EU ordenó su detención; hace dos años Cienfuegos recibió un reconocimiento

Manuel Ocaño/ Corresponsal

SAN DIEGO, Cal.

El general Salvador Cienfuegos Zepeda llegó confiado como turista a Los Ángeles, California, en Estados Unidos, en medio de la pandemia por el covid-19.

El 20 de septiembre de 2018, bajo el gobierno del presidente Donald Trump, tiempo después de haber cooperado presuntamente con un lugarteniente de los hermanos Beltrán Leyva, El H2, y antes de concluir su encargo como titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), en el gobierno de Enrique Peña Nieto, fue objeto de reconocimiento en el Centro de Estudios Hemisféricos de Defensa William J. Perry de la Universidad de la Defensa Nacional de los Estados Unidos de América.

El Departamento de Justicia estadunidense informó que un gran jurado federal en Nueva York le formuló cargos por narcotráfico y lavado de dinero, el 14 de agosto de 2019, y ese mismo día la corte federal ordenó su arresto, que ejecutó la DEA el jueves pasado.

El motivo de la citada distinción fue debido a su compromiso para contribuir significativamente en la promoción de la educación, la investigación y el intercambio de conocimientos en materia de seguridad y defensa en el hemisferio occidental, fortaleciéndose de esta forma la relación bilateral militar con Estados Unidos.

En la página oficial de la Sedena se enumeran las condecoraciones de perseverancia que ha recibido en su carrera militar: institucional, extraordinaria, especial; de 1/a., 2/a., 3/a., 4/a. y 5/a. clase; perseverancia por la Patria; mérito facultativo de 1/a. clase; mérito facultativo de 2/a. clase; mérito docente; servicios distinguidos y Legión de honor.

Pero lo que el exsecretario desconocía es que una tarde en que oficiales antidrogas estadunidenses que interceptaban comunicaciones del cártel de El H2 escucharon que un individuo le dijo a otro: “El Padrino está en la tele”.

Revisaron de prisa los canales de televisión y descubrieron a El Padrino, con su uniforme verde olivo y sus galones de general de cuatro estrellas.

El Pentágono había reconocido a Cienfuegos Zepeda por su participación en la guerra contra las drogas en México.

En cambio, la comunidad de inteligencia había reunido comunicaciones interceptadas como evidencia de que la dirigencia del general tenía un sesgo: proteger y encubrir a El H2, y combatir con la fuerza del Ejército a sus rivales, de acuerdo con un encauzamiento federal.

Por eso, cuando el general llegó el jueves a Los Ángeles con su familia en calidad de turista, en medio de la pandemia por el covid-19, estaba lejos de sospechar que, como general reconocido por el Pentágono, había cargos que pesaban en su contra.

Los cargos en contra de Salvador Cienfuegos Zepeda los formuló un gran jurado, es decir un jurado federal que revisó a puerta cerrada las evidencias que le presentó la Administración Federal contra las Drogas (DEA, por sus siglas en inglés).

Todos los cargos son por conspiración para tráfico de drogas y uno por lavado de dinero.

Pero las autoridades también lo acusan de recibir sobornos del narcotráfico entre diciembre de 2015 y febrero de 2017.

Señalan que, en su papel de garante de la seguridad de El H2, informó a esa agrupación cuando el gobierno de Estados Unidos había lanzado una investigación sobre ese cártel que operaba entre Nayarit y Sinaloa.

De acuerdo con documentos de la corte federal del este de Nueva York, en ese último mes en que Cienfuegos Zepeda habría operado para El H2, marinos mexicanos mataron desde un helicóptero artillado y con ráfagas de 50 milímetros al jefe del cártel y lugarteniente de los Beltrán Leyva, Juan Francisco Patrón Sánchez.

Para entonces la DEA ya tenía evidencias y la identificación de El Padrino.

Unos 17 meses después el gran jurado formuló los cargos en contra de Cienfuegos Zepeda y el mismo día en que se establecieron, un juez federal ordenó su arresto, lo que ocurrió el jueves cuando el general aterrizó con su familia en Los Ángeles.

Aunque en la Corte de California ya se le informó en videoaudiencia sobre los cargos, será hasta el martes próximo cuando Cienfuegos Zepeda será presentado en el tribunal donde enfrenta esas acusaciones, el mismo que juzgó a Joaquín El Chapo Guzmán y que está por juzgar a Genaro García Luna.

El padrino

  • En la intercepción de las comunicaciones del cártel del H2, la DEA escuchó que un individuo dijo: “El Padrino está en la tele”.
  • Al revisar en los canales de televisión, los agentes de la DEA descubrieron que el que aparecía en pantalla y a quien hacían referencia los miembros del cártel era Salvador Cienfuegos.
  • La agencia antidrogas reunió evidencia de que el exsecretario de la Defensa utilizó su cargo para proteger y encubrir a El H2 y combatir al Ejército y a los grupos que rivalizaban con él.

 

 

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